martes, 4 de abril de 2023

The Cat Who Played Post Office

Esta sexta historia protagonizada por Jim Qwilleran y su par de gatos siameses Kao K'o-Kung (Koko) y Yum Yum escrita por Lilian Jackson Braun inicia justo donde dejamos la quinta parte, sin embargo hay una sorpresa desde el principio que no nos permite saber cuál decisión tomó Qwill acerca de su futuro.

Continuamos en el pueblo aparentemente tranquilo pero en donde los sucesos inesperados no dejan de ocurrir: desapariciones, descubrimientos y desilusiones. 

Es imposible comentar este libro sin hacer mención a los cabos que quedaron sueltos en la entrega anterior: cuando Qwill decide quedarse por cinco años para ser capaz de reclamar la herencia de su "tía" una serie de eventos se desencadenará pues no todos están conformes con esa última voluntad.

Me gusta cómo el protagonista ha ido evolucionando, de ser un solitario periodista, incluso malhumorado, ha establecer conexiones más allá de las laborales, a volverse una pieza fundamental en una comunidad, no solamente por la posible herencia sino por la preocupación por el bienestar de sus habitantes.

El par de siameses siguen siendo un elemento indispensable para resolver el misterio planteado en cada historia: ahora no me quedaba tan clara su participación desde el título pero conforme entramos en la trama se explicó y ejemplificó lo sucedido.

En cuanto a los personajes del pueblo, se siguen desarrollando a la par de la complejidad de los misterios y hay algunos que no son lo que parecían, por lo cual también sorprender a pesar de su apariencia sencilla.

Una historia cada vez más íntima sobre misterios y cuentas pendientes a lo largo de los años.




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