Este libro era una elección evidente para la consigna 15 del Popsugar Reading Challenge, creí que estaría entretenido y nada más pero no estaba preparada para que me gustara tanto.
Lilian es un personaje muy bien construido pues muestra una serie de claroscuros en todas las facetas de su vida y especialmente en el duelo que está viviendo por la pérdida de su esposo. Es importante cómo la autora muestra ese proceso que no es lineal ni sencillo pero tampoco tiene por qué ser eterno. Creo que es muy valioso que se presente como algo natural y parte de la vida, para que los lectores podamos sentirnos acompañados en ese tipo de eventos.
El tema del huerto está muy bien incluido en la historia, no se siente falso ni a fuerzas, al contrario, es el hilo conductor que va uniendo a los personajes para crear una nueva comunidad. Esas relaciones tampoco se sienten forzadas sino que se ven naturales en el contexto de la clase.
La historia de amor principal tiene altibajos pero eso también actúa a favor de la trama porque de otro modo habría sido inverosímil con el desarrollo de Lilian. Lo mismo con las otras parejas que se van formando, van poco a poco y uno como lector quiere saber qué pasará.
Edward es uno de esos personajes masculinos claramente escritos por una mujer, no es un defecto de él sino que pone las expectativas por las nubes para el resto de la humanidad.