viernes, 12 de mayo de 2017

Un cuento por donde pasa el viento

También en la página del Desafío lector de la Fundación Leer me encontré este libro que, contrario a lo que dice el título, no es solamente un cuento sino dos.

En el primero es necesario encontrar una respuesta para que el ogro libere a la princesa.

En el segundo un niño mago sorprende con sus habilidades, aunque las mantiene ocultas.

De lectura ágil y sencilla, recomendable para pequeños lectores.



La mejor luna

Me encontré este libro al explorar la página del Desafío lector de la Fundación Leer y me llamó la atención, obviamente por el gato en la portada.

Se trata de una historia breve sobre una gata y su humano, muy recomendable para niños pequeños y para los grandes también.

Las ilustraciones complementan muy bien la historia.



martes, 9 de mayo de 2017

Papá está en la Atlántida

De Javier Malpica únicamente había leído cuentos y tenía ganas de leer esta obra, de la cual, a pesar de haber leído que se había representado muchas veces, nunca supe el tema. Y fue muy grato y muy triste, agridulce, enterarme del tema conforme iba leyendo el texto.

Debo señalar que no se trata de una obra de teatro con todos los requisitos técnicos del género: no hay acotaciones, ni señalamientos de actos ni de escenas. Sin embargo, esa falta de detalles, más que dificultar la comprensión del mensaje (del sentimiento, sobre todo) logra que el lector les vaya dando forma y sentido a las acciones y a lo que narran los propios personajes.

Los protagonistas son un par de hermanos: Mayor de 11 años y Menor, de 8. Sabemos que su madre murió y que se padre va a llevarlos con la abuela para que los cuide y a partir de ahí las cosas irán cambiando. Al no saber a ciencia cierta en dónde está el papá, Meno inventa, con base en la información que logra recabar, que se encuentra en la Atlántida, un lugar que según su maestra es hermoso y lleno de cosas preciosas.

Me gustó mucho la manera de ir conociendo a los personajes, la división de cada parte de la vida y el rumbo que van tomando: cuando llegué al último episodio suponía el desenlace pero no quería creerlo, cuando lo leí, de verdad me entristecí mucho, no sólo por la simpatía que despiertan los personajes, sino por la base de realidad que tiene.

Mención aparte merece el epílogo, un breve recuento de las puestas en escena en las que ha participado el autor, un poco de la recepción de la obra y mucho del efecto que causa en los espectadores: si yo solamente lo leí y me conmovió, no quiero pensar en lo que me habría pasado si la hubiera visto representada.

Muy recomendable para lectores de todas las edades, para presentar un panorama que a veces no queremos ver, por lo difícil que es.


sábado, 6 de mayo de 2017

Unidad Lupita

En esta breve historia Jaime Alfonso Sandoval nos cuenta una historia de una ancianita llamada Lupita, quien en plena tradición de Mary Poppins, llega cuando más la necesitan.

Con capítulos cortos y concisos, la novela va desde que conocemos a la familia Santoyo, la llegada de la abuela y la multitud de mejoras que se pueden hacer con la iniciativa de una sola persona.

Una vez más la moraleja en este libro para niños no es tan evidente y eso se agradece: el trato con Rodrigo, el hermano puberto, y con los Frutilupis, la banda de malosos de la colonia, demuestra que el diálogo y las negociaciones son claves para tratar con ellos.

El narrador es Ernesto, un niño de 9 años, quien nos cuenta los cambios sorprendentes y cómo los resultados son mejores de lo que se hubieran imaginado.

Una buena recomendación para los pubertos, de lectura ágil y divertida.




miércoles, 3 de mayo de 2017

Sueño melancólico

He leído a Sor Juana varias veces y ahora que estoy en la búsqueda de los títulos para que lean los pubertos durante el siguiente ciclo escolar, he estado considerando a esta autora.

Recuerdo que el primer año que trabajé en el colegio el 12 de noviembre y les dije a los pubertos el nombre de esta poetisa, me horroricé cuando me dijeron que no sabían quién era. Dejé mi planeación a un lado y me puse a hablarles de ella. Leímos unos cuantos sonetos y se los expliqué, obviamente las redondillas de los hombres necios (ahí me gané a una que otra puberta) y un poco de su vida.

Ahora, sé que los textos requieren cierta guía para leerse por el lenguaje y los recursos estilísticos, entonces no estoy segura de que sea una buena opción para dejar de leer de tarea. Y en el salón está el siempre presente detalle dela disciplina.

En cuanto a esta edición, me gustó mucho la presentación, los colores y la tipografía.