Por eso, en este Día Mundial de la Natación, comparto algunas lecturas en las que este deporte tiene importancia para la trama:
La familia de Camila se muda de una comunidad en la que es aceptada hacia otra en la cual la miran con desconfianza: la natación será un punto de encuentro para que la valoren más allá de su apariencia.
Lesya vive en un mundo en conflicto pero cuando decide volver a nadar en el mar su perspectiva se amplía y puede ver mejor a quienes la rodean.
Cuando a Kate le asignan escribir un reportaje sobre una alberca pública, no sospecha que encontrará una hermosa comunidad y en Rosemary a una gran amiga.
Sade dejó de nadar para competir y lo extraña aunque no tanto como a su vida antes de ingresar en el internado donde empiezan a suceder eventos inexplicables.
Tilda tiene muchas responsabilidades, como cuidar y enseñar a su hermana menor pero eso no le impide nadar cada día para seguir siendo ella misma.








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