lunes, 12 de noviembre de 2018

Cómo ser un gatete

Explorando las estanterías de Bookmate me encontré con este título que añadí a Libros sobre gatos y que incluyo como lectura para Nonfiction November.

Como el nombre lo indica, se trata de una guía para el gato que se respete, cómo convivir con los humanos sin perder la dignidad.

Narrado en primera persona y con intervenciones de otros gatos, nos enteramos de los temas básicos de la vida felina: la higiene, la castración, lo que les gusta y lo que no les gusta, la alimentación, la manipulación del humano a cargo.

Se mezclan datos reales con la opinión del narrador, lo que vuelve el libro muy entretenido: es creíble que un gato pueda expresarse así.

Muy recomendable para quienes amamos a los gatos, para quienes quieran saber más sobre ellos y sus costumbres y para quienes estén pensando en adoptar uno.

Si quieren leer este libro o algún otro de Roca Editorial, pueden usar este enlace para obtener un mes premium gratis.



viernes, 9 de noviembre de 2018

Contra la lectura

Recuerdo que cuando llegué al semestre en la preparatoria donde tomaría la clase de Literatura estaba muy emocionada. Por fin iba a poder lucirme en una clase, traer todos mis conocimientos literarios y disfrutar de discusiones dirigidas por un experto. Ajá. Poco me duró la ilusión. Primero, el docente a cargo de la asignatura era nada más y nada menos un dentista. No tengo nada en contra de tal profesión (miedo, quizá) pero si existen los profesionales de la materia, ¿por qué no elegir a uno de ellos para impartir la clase? Misterios de la universidad. Luego en una de las primeras clases osó decir que uno de los objetivos principales de la literatura era la evasión. Mi mejor amiga de aquella época y yo nos horrorizamos y lo maldijimos en voz baja. ¿Cómo se atrevía a decir que se leía para evadirse de la realidad? Pues sí, casi veinte años después vengo a confirmar que sí es uno de los objetivos de la literatura. Y ahora me doy cuenta de que no tiene nada de "malo" leer para evadirse, que de hecho muchas de las lecturas que he venido haciendo han cumplido exactamente con esa función.

Ahora bien, ¿por qué me horroricé tanto con estas palabras? Porque yo tenía a la lectura y a los lectores, pero sobre todo a los libros y a los autores, en un pedestal: en casa de mi mamá eran un tema cotidiano, valorado y vivido. Nunca se me ocurrió pensar que la evasión no tenía nada de malo. Nada.

Y precisamente de eso se trata este libro: de argumentos que se dan acerca de las bondades, las ventajas y los beneficios que otorga leer y las falacias que puede haber en ellos. Obviamente también habla de las verdaderas bondades, ventajas y beneficios de la lectura, pero desde una postura crítica, no desde la postura de reverencia en la cual se ubicaba mi yo de 16 años.

Algunas citas que me encantaron:

Una vez que asignamos un valor intelectual al acto en sí (de la lectura) no solo pasamos por alto la naturaleza del propio texto, sino que convertimos en universal y unidimensional algo que en esencia es un proceso de participación privado.

Es sobre todo leyendo ficción como adquirimos una facilidad con el lenguaje que puede estar totalmente en conflicto con la manera en que se expresa la gente que nos rodea.

Leer literatura es un modo de enfrentarse (aunque no necesariamente superar) esta angustia existencial.

Muy recomendable para quienes amamos la lectura, para desmitificarla y para disfrutarla (si es posible) todavía más.

Elegí este libro como parte de mi lista tentativa de lecturas para la iniciativa NonFiction November, para la consigna Self/Shelf: un libro sobre la lectura.



martes, 6 de noviembre de 2018

Ritos funerarios

Las chicas de LibrosB4Tipos continúan con la iniciativa Travesía feminista, que consiste en leer durante un mes textos escritos por autoras de una determinada región del mundo. Durante octubre la región fue Oceanía y la novela elegida para la lectura conjunta fue Ritos funerarios de Hannah Kent.

Se trata de una novelización del caso de la última mujer que fue condenada a ser decapitada: Agnes es considerada culpable del asesinato de dos hombres, uno su patrón en la granja donde trabajaba. Pero las cosas no son tan sencillas como pareciera a simple vista.

Conocemos a Agnes a través de los ojos de quienes la rodean: la familia que la recibe mientras la ejecutan, el reverendo que debe confortarla durante ese tiempo y los documentos que se usaron en el juicio. Hacia el final de la obra ella misma tomará la narración y contará los hechos como sucedieron, lo que los provocó y cómo se siente poco antes del final de su vida.

Una cosa que me llamó la atención es que la descripción de los asesinatos no es el meollo del asunto: todos tienen una opinión pero muy pocos saben realmente lo que pasó y los que lo saben, están sesgados por su propia opinión acerca de los involucrados. Cuando finalmente es narrado el crimen, uno ya no está interesado en eso, sino en lo que le va a pasar a Agnes, los asesinatos son triviales hasta cierto punto.

Me gustó mucho Agnes, simpaticé con ella poco a poco no solamente por la serie de desgracias que le fueron ocurriendo sino por su sensibilidad, por su modo de ver la vida, por sus intereses y por sus esperanzas. Quise que no se hiciera realidad la sentencia durante casi todo el libro.

Mención aparte merece el reverendo Tóti, quien es elegido por Agnes para que sea su guía espiritual mientras espera a ser ejecutada. No está todavía en funciones por completo, sigue siendo un estudiante y al principio se siente muy inseguro de cómo afrontar esta tarea, sin embargo conforme va conociendo a Agnes se va involucrando con ella y la acompaña hasta los últimos momentos.

Para mí fue una lectura que fui dosificando porque me costaba leer cómo sufría durante su vida en ese trance de esperar la ejecución de su sentencia: la forma de contar cómo se siente directamente: "quiero vivir" dice en algún punto y yo quería que se pudiera salvar.

Me recordó dos textos "A sangre fría" de Truman Capote que narra los asesinatos cometidos por Perry Mason y "Alias Grace" de Margaret Atwood que cuenta cómo se condenó a Grace Marks a prisión por ser cómplice de un par de asesinatos, de su patrón en la casa donde trabajaba y de la amante de éste.

Esta novela está disponible en Bookmate si quieren probar la plataforma, usen este enlace para obtener un mes premium gratis.



sábado, 3 de noviembre de 2018

Dilo en voz alta y nos reímos todos

Desde hace un tiempo sigo en Twitter a Nando López, colega profesor de pubertos quien comparte experiencias hilarantes (la mayoría) sobre el oficio de la enseñanza. Además tiene un libro publicado que no he podido conseguir más que en digital.

Este volumen está organizado en 6 partes a su vez divididas en otras tantas, según el tema lo requiera. Va desde los mitos de la educación, cómo todos se sienten expertos en el tema aunque nunca hayan dado ni una clase de macramé, los entresijos de la vida cotidiana en el aula hasta reflexiones sobre el tipo de reformas educativas (que parece que en España y en México las hacen los mismos individuos) hechas por gente que no ha estado frente a grupo en década, si es que alguna vez lo estuvo.

Me gustó mucho cómo usa el humor para destacar elementos que distan mucho de ser los ideales, desde el horario de clases, el acomodo de las asignaturas, el trato con los padres de familia hasta los contenidos de los programas.

Me causó estupor saber que los defectos o "áreas de oportunidad" de ambos países son similares (no idénticos) y eso me lleva a la inevitable reflexión acerca de la educación requiere de ser pensada y repensada desde dentro, desde los que vamos todos los días a lidiar con los pubertos.

Si bien hubo pasajes que me provocaron carcajadas también hubo algunos (a veces los mismos) que me dejaron pensando y buscando cómo no caer en esos vicios en los que suelo caer debido a la rutina y a la carrera contra el tiempo que es dar clases.

Muy recomendable para quienes nos dedicamos a la docencia pero también para aquellos que deseen recordar sus años en la escuela o para quienes siguen en esos pasillos, para que vean que detrás del profesor, también hay un ser vivo.

Elegí este libro para participar en la iniciativa de Olive de leer libros que no sean de ficción durante el mes de noviembre y específicamente para la consigna Micro/Macro: un libro que hable de un tema regional y/o global y resultó que en este caso hay muchísimas coincidencias entre el ámbito educativo del día a día en la península y en este continente.


jueves, 1 de noviembre de 2018

Lo que leí en octubre 2018

Este año en el mes dedicado a leer exclusivamente mujeres leí 18 libro: batí mi récord personal:  2016 leí 10 libros, en 2017 leí 11 libros, aunque no cumplí con toda mi lista tentativa de lecturas:

En físico:
1. Pesadillas al mediodía de Cecilia Eudave.
Me impresionó más de lo que esperaba.

2. Georgos de Carolina Lozano.
Me gustó más de lo que esperaba.

Jaque a Borgia de Natalia Demidoff.
No lo leí: lo empecé pero no era el momento para esta historia.

3. ¿Quieres ser el novio de mi hermana? de Maite Carranza.
Una historia de una niña y su hermana puberta, me gustó.

La dueña del hotel Poe de Bárbara Jacobs.
Tampoco lo leí: lo empecé pero no era el momento para esta historia.

En digital:
4. To make monsters out of girls de Amanda Lovelace en Bookmate.
Una colección de poemas viscerales.

5. Tengo el aura un poco gris de Paloma Bordons en Bookmate.
Una historia de un puberto, su mamá y un encuentro con una persona del pasado.

6. El nuevo restaurante de Pierre Quintanil de Norma Muñoz Ledo en Bookmate.
Una historia sobre cómo la comida tiene un mayor efecto en nuestra vida.

7. Historias de mujeres de Rosa Montero.
Una nueva edición de una recopilación de biografías de grandes mujeres.

8. Poesía reunida de Ida Vitale en Digitalee.
Una autora que tenía muchas ganas de leer y que disfruté mucho.

También leí:

9. El árbol de las mentiras de Frances Hardinge.
Mi libro favorito del mes: una historia de una niña que debe ir en contra de lo que la sociedad espera de ella.

10. Los peligros de fumar en la cama de Mariana Enríquez.
11. Las cosas que perdimos en el fuego de Mariana Enríquez.
Dos volúmenes de relatos de un miedo urbano que me aterrorizó más que lo sobrenatural.

12. Mujeres y poder de Mary Beard.
Conferencias sobre el papel de la opinión de las mujeres en los medios de comunicación y las redes sociales.

13. El peligro de la historia única de Chimamanda Ngozi Adichie.
Un par de ensayos sobre ampliar la visión del mundo.

14. Una noche en el laberinto de Ave Barrera.
La historia de una niña que se ve envuelta en una rebelión y cómo eso afecta su vida familiar.

15. Relojes de sangre de Leni Zumas.
Una distopía sobre las muchas caras de la maternidad.

16. Donde aprenden a volar las gaviotas de Ana Alcolea.
Una historia con vínculos en la Segunda Guerra Mundial.

17. La playa del Otro Lado de Paloma Bordons.
Una historia sobre unos niños de clases sociales opuestas.

18. No sin mi bicicleta de Anna Brones.
Consejos prácticos para cambiar de medio de transporte en la ciudad.

Puedo concluir que fue un gran mes de lecturas.